Siempre hay un valiente descontrolado normalmente por los efectos de alcohol, este también puede ser por el rugir del motor del auto de marca Bentley. Empieza a hacer trompos acelerando hasta tener un golpe con otro coche que había estacionado en la concentración. El coste del coche es mucho dinero y en este caso pensamos que también a tenido que dar algunas neuronas, es evidente viendo el comportamiento del conductor. El potentado borracho choca y se carga el coche, pero no pasa nada, con una foto para el recuerdo y unas risas todo arreglado, es una concentración con nombre, la del borracho del bentley.